Esta semana
Los ingresos se han acelerado, sobre todo por la expansión en grandes cuentas. Dos proyectos necesitan atención antes del viernes.
Estudio de producto independiente en Madrid.
Convertimos una idea en un producto real, desplegado y en marcha. Producto, diseño e ingeniería en un solo sprint, con el alcance cerrado, el precio cerrado y la fecha cerrada antes de empezar.
Tres construcciones propias, hechas para enseñar qué aspecto y qué tacto tiene un sprint de cinco días. No son encargos de clientes, y todas las empresas, cifras y datos que aparecen son inventados.
Los ingresos se han acelerado, sobre todo por la expansión en grandes cuentas. Dos proyectos necesitan atención antes del viernes.
Sin fase de descubrimiento eterna y sin propuesta de seis semanas. Un alcance ajustado, avance diario que puedes abrir en el navegador, y un producto que se entrega el día acordado.
Afinamos la primera versión, definimos el único flujo crítico y cerramos el alcance por escrito antes de que nadie empiece a construir.
Diseño e ingeniería avanzan a la vez. Cada día recibes un enlace que funciona y una actualización breve por escrito.
Producto desplegado, el código completo en tu propio repositorio y un plan claro de qué construir después.
Las dos con precio cerrado y fecha cerrada. El prototipo, si necesitas enseñar algo y decidir rápido. El sprint, si necesitas un producto de verdad al que la gente pueda registrarse y usar.
Una versión navegable y convincente de tu idea. Suficiente para probarla con usuarios, enseñarla a un socio o llevarla a una reunión con inversores.
Un producto real, desplegado y funcionando, al que tus usuarios pueden registrarse y usar el día cinco. Un producto, una semana.
Se factura la mitad al reservar la fecha y la mitad al entregar. Cada sprint tiene un alcance acordado por escrito antes de empezar, para que las dos partes sepan exactamente qué se entrega el día cinco. Lo que quede fuera pasa al siguiente sprint. Pide el documento de alcance y puedes leerlo entero antes de comprometerte a nada.
Veinte minutos bastan para decirte si entra en un sprint, cuál debería ser la primera versión y cuánto cuesta. Si no entra, te lo decimos en la llamada.